Un pipeline bien diseñado refleja cómo vendes de verdad, no cómo te gustaría vender. Antes de crearlo, escribe los pasos reales que sigue un cliente desde que llega hasta que compra; esas etapas, ni más ni menos, son las que vas a configurar.
Crear el pipeline
Ve a Oportunidades → Pipelines.
Haz clic en + Nuevo.
Asigna un nombre claro, por ejemplo "Ventas" o "Renovaciones".
Guarda y empieza a agregar sus etapas.
Puedes crear tantos pipelines como necesites; la cantidad disponible puede variar según tu plan.
Definir etapas que reflejen tu proceso
Cada etapa representa un paso verificable del proceso. Un ejemplo típico de ventas:
Nuevo → Contactado → Calificado → Propuesta → Ganado
Consejos prácticos:
Nombra las etapas con hechos comprobables: "Reunión agendada" es más útil que "Interesado", porque no depende de interpretaciones.
Pocas etapas bien definidas funcionan mejor que muchas; si el proceso es muy largo, nadie lo va a mantener actualizado.
Si no sabes en qué etapa está una venta sin revisar la conversación, tus etapas necesitan más claridad.
Editar y reordenar etapas
Puedes modificar tus etapas en cualquier momento desde Oportunidades → Pipelines, seleccionando el pipeline:
Cambia el nombre de una etapa o agrega una nueva.
Reordénalas arrastrándolas a su nueva posición; el orden define las columnas del tablero.
Guarda los cambios.
Si eliminas una etapa que ya tiene oportunidades, Epifanía te pedirá a qué etapa moverlas para que no pierdas ninguna información.
Etapas ganadas y perdidas
Marca las etapas finales como ganada o perdida para que Epifanía separe los negocios activos de los cerrados y pueda calcular tu tasa de cierre. Estas etapas son especiales: cuando una oportunidad entra en ellas, deja de contar como abierta. Según tu proceso puedes tener más de una, por ejemplo "Ganado — pagado" y "Ganado — pendiente de pago", o etapas de pérdida con motivos distintos.
Con tu pipeline y sus etapas listas, el siguiente paso es cargar oportunidades. Continúa con el artículo Crear y editar oportunidades.