Una plantilla de WhatsApp es un mensaje prediseñado que se revisa y aprueba antes de poder enviarse. La necesitas cada vez que quieres iniciar una conversación o retomar una que ya cerró su ventana de 24 horas. Bien usadas, son tu herramienta para recuperar clientes, confirmar citas y anunciar novedades.
Cuándo usar una plantilla
Para reactivar una conversación cuya ventana de 24 horas ya cerró.
Para confirmar citas, entregas o pagos (categoría utilidad).
Para enviar promociones y lanzamientos (categoría marketing).
Para enviar códigos de verificación (categoría autenticificación).
Crear una plantilla paso a paso
Ve a Conversaciones → Plantillas.
Haz clic en Nueva plantilla y elige el canal de WhatsApp.
Selecciona la categoría: utilidad, marketing o autenticificación.
Escribe un nombre corto, en minúsculas y sin espacios, que te ayude a identificarla.
Redacta el cuerpo del mensaje usando variables entre dobles llaves, como
{{1}}o{{2}}, donde irán los datos de cada contacto.Completa los ejemplos de cada variable cuando el sistema te lo pida.
Envía la plantilla a revisión.
Estados de aprobación
Pendiente: la plantilla está en revisión; los tiempos varían, así que crea con anticipación las que necesites para campañas.
Aprobada: lista para enviar a tus contactos.
Rechazada: revisa el motivo indicado, corrige y vuelve a enviarla.
Errores comunes de rechazo y cómo corregirlos
Categoría equivocada: una promoción enviada como utilidad será rechazada. Si tu mensaje ofrece algo comercial, decláralo como marketing.
Variables confusas: cada variable debe tener un ejemplo claro que muestre qué dato la reemplazará.
Texto incompleto o ambiguo: escribe frases enteras, sin abreviaciones raras ni huecos donde falta información.
Exceso de mayúsculas, emojis o caracteres especiales: dan apariencia de spam ante el revisor.
Contenido engañoso o con presión: promesas irreales o urgencias falsas no pasan la revisión.
Guarda tus plantillas aprobadas con nombres claros y duplica las que mejor funcionen como base para nuevas campañas. Así, tu biblioteca se convierte en un activo que todo el equipo aprovecha.