WhatsApp no es un canal de envíos ilimitados: tiene reglas pensadas para proteger a los usuarios del spam, y conocerlas te evita mensajes bloqueados y números reportados. Estas son las tres que más afectan tu operación diaria con Epifanía.
La ventana de 24 horas
Cuando un cliente te escribe, se abre una ventana de 24 horas contada desde su último mensaje. Dentro de esa ventana puedes responder con total libertad: texto, imágenes, audios, documentos, lo que necesites. Es tu mejor momento para resolver dudas, cotizar y cerrar la venta, así que conviene responder pronto.
Cuando la ventana se cierra
Si pasan 24 horas sin que el cliente te escriba, ya no puedes enviarle mensajes libres. Fuera de la ventana solo se pueden enviar plantillas aprobadas: mensajes prediseñados que WhatsApp revisa antes de permitir su uso, como confirmaciones de citas o promociones. Si intentas enviar un mensaje libre con la ventana cerrada, Epifanía te lo avisará y te sugerirá usar una plantilla. Cuando el cliente te responda, la ventana se abre de nuevo por otras 24 horas.
Calidad del número y categorías
WhatsApp califica cada número según cómo reaccionan los contactos: si marcan tus mensajes como spam o te bloquean, la calidad del número baja. Los niveles van del verde (todo bien) al rojo (riesgo de restricción), y afectan cuántas conversaciones puedes iniciar por día; esos techos varían según tu situación, así que la mejor estrategia es no rozarlos. Además, cada mensaje tiene una categoría:
Utilidad: confirmaciones, avisos de entrega, cambios de cita.
Marketing: promociones, lanzamientos, ofertas.
Autenticificación: códigos de verificación y claves de acceso.
Los de marketing son los que más pesan contra tu calidad si abusas de ellos.
Buenas prácticas para no ser marcado
Escribe solo a contactos que te escribieron antes o autorizaron recibirte.
Personaliza cada mensaje con el nombre y el contexto del cliente.
Usa las plantillas de marketing con moderación y bien segmentadas.
Facilita que quien no quiera mensajes pueda pedirte dejar de recibirlos, y respétalo.
Trata la ventana de 24 horas como una oportunidad: responde rápido dentro de ella y reserva las plantillas para reactivar conversaciones. El siguiente artículo te enseña a crearlas y aprobarlas.