Si ya tienes clientes en una hoja de cálculo, no necesitas capturarlos uno por uno. La importación por CSV pasa tus contactos a Epifanía en minutos. El secreto de una importación limpia está en preparar bien el archivo antes de subirlo.
Prepara tu archivo CSV
Usa una fila por contacto y una columna por dato: nombre, apellidos, teléfono, correo, empresa, ciudad, etc.
Guarda el archivo en formato CSV con codificación UTF-8, para que los acentos y la ñ se conserven bien.
Escribe los teléfonos con código de país, por ejemplo +5215512345678. Si vienen sin código, pueden marcarse como inválidos.
La primera fila debe contener los encabezados de cada columna.
Revisa que no haya correos mal escritos ni filas vacías.
Importar y mapear columnas
Ve a Contactos → Importar.
Descarga la plantilla de ejemplo si quieres un punto de partida seguro.
Sube tu archivo CSV.
En el paso de mapeo, indica a qué campo de Epifanía corresponde cada columna. Presta especial atención a teléfono, correo y nombre.
Elige cómo manejar duplicados: actualizar el contacto existente, ignorar la fila o crear un registro nuevo.
Revisa el resumen y confirma para iniciar la importación.
Importar también oportunidades
Si tu archivo incluye columnas como nombre de la oportunidad, valor o etapa, puedes crear oportunidades junto con los contactos y asociarlas automáticamente. Es ideal cuando importas un embudo completo de ventas y quieres ver los tratos desde el primer día.
Errores comunes
Teléfonos con guiones, espacios o sin código de país.
El mismo correo repetido varias veces dentro del archivo.
Fechas mezcladas en distintos formatos: elige uno y sé constante.
Columnas sin mapear: esos datos simplemente no se importan.
Al terminar, revisa el reporte de resultados, corrige lo que haya fallado y valida algunos contactos al azar. Tus datos quedan listos para campañas, automatizaciones y listas inteligentes.