Una etiqueta es una marca que pegas en un contacto para identificar algo de él: que es cliente VIP, que asistió a tu evento o que habla inglés. Es la forma más simple y visual de segmentar tu base, y además funciona como disparador de automatizaciones.
Etiquetas vs listas inteligentes
Se complementan, pero no son lo mismo:
Etiquetas: se asignan y permanecen fijas hasta que alguien (o una automatización) las quita. Ideales para lo que es el contacto: cliente, proveedor, VIP.
Listas inteligentes: son búsquedas guardadas que se recalculan solas según los datos. Ideales para cómo se comporta: no compra hace 90 días, abrió el último correo.
Regla práctica: si el dato ya vive en el perfil, filtra con una lista; si es una marca de negocio, usa una etiqueta.
Crear y asignar etiquetas
Ve a la sección de etiquetas dentro de Contactos para crear las que necesites.
Abre un contacto y, en su vista de detalle, agrega la etiqueta escribiendo su nombre.
También puedes crear etiquetas nuevas al vuelo mientras las asignas.
Agregar o quitar etiquetas en masa
En la lista de contactos, marca la casilla de los contactos que quieres (o selecciona todos los resultados del filtro actual).
En el menú de acciones, elige agregar etiqueta o quitar etiqueta.
Confirma. El cambio se aplica a todos los seleccionados.
Etiquetas aplicadas por automatizaciones y formularios
Aquí está el verdadero poder: cuando un formulario se envía, puede aplicar automáticamente una etiqueta como "descargó la guía". Y dentro de una automatización, agregar o quitar una etiqueta puede ser el paso que dispare correos, tareas u otro flujo completo. Así la etiqueta deja de ser solo una categoría y se convierte en el interruptor que enciende tus procesos.
Revisa tus etiquetas cada cierto tiempo: demasiadas etiquetas con nombres parecidos ("cliente", "Clientes", "CLIENTE") segmentan mal. Define una convención con tu equipo y respétala.