El RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) y otras leyes de privacidad exigen un consentimiento explícito antes de usar los datos de una persona para enviarle comunicaciones. Eso significa una casilla desmarcada por defecto que el contacto marque por su propia voluntad. Cumplir esta norma no solo evita sanciones: también genera confianza.

Agregar la casilla de consentimiento

  1. Abre tu formulario en el editor desde el listado en Formularios.

  2. Arrastra un campo de casilla de verificación al final del formulario.

  3. Redacta un texto claro sobre lo que la persona acepta, por ejemplo: "Acepto recibir comunicaciones comerciales de tu empresa".

  4. Marca el campo como obligatorio para que nadie pueda enviar el formulario sin aceptar.

  5. Guarda y publica.

Enlazar tu política de privacidad

En el texto de la casilla o en el pie del formulario, agrega un enlace a tu política de privacidad: el documento que explica qué datos recolectas, con qué fin y cómo los proteges. Si aún no tienes uno, es el momento de redactarlo con apoyo legal antes de capturar datos.

Registro del consentimiento en el contacto

Cuando alguien acepta y envía el formulario, ese consentimiento queda registrado en Epifanía asociado al contacto: qué aceptó, cuándo y mediante qué formulario. Así puedes demostrar el origen del permiso ante una auditoría o una solicitud del propio contacto.

Buenas prácticas con datos personales

  • Pide solo la información que realmente vas a usar.

  • Usa un lenguaje claro, sin letra pequeña ni trampas.

  • Facilita la baja: cada comunicación debe permitir dejar de recibirlas.

  • Revisa periódicamente qué formularios activos capturan datos sensibles.

  • Respeta a quien no marca la casilla: sin consentimiento, no hay envíos de marketing.

El consentimiento explícito protege a tus contactos y a tu negocio: las campañas enviadas con permiso tienen mejor entregabilidad y mejor respuesta.