Los registros de auditoría son el historial de actividad de tu cuenta en Epifanía: qué usuario hizo qué cambio, en qué módulo y en qué momento. Funcionan como una bitácora que responde la pregunta "¿quién cambió esto?" cuando algo funciona distinto a lo esperado.
Qué queda registrado
Entre los eventos que se guardan en el registro se incluyen:
Creación, edición y eliminación de contactos.
Cambios en automatizaciones y flujos de trabajo.
Modificaciones en plantillas, embudos y formularios.
Ajustes de la cuenta y cambios en permisos de usuarios.
Envíos de correos y mensajes relevantes.
Ver, filtrar y exportar los registros
Para consultar la actividad de tu cuenta:
Ve a Ajustes → Registros de auditoría.
Usa los filtros para acotar la búsqueda: por usuario, por módulo o por rango de fechas.
Revisa el detalle de cada evento: acción realizada, elemento afectado, usuario responsable y fecha.
Si necesitas compartir un hallazgo o conservarlo, exporta el registro en el formato disponible.
Por qué importa para la confianza del equipo
Los registros generan orden y transparencia por tres razones:
Claridad: el equipo sabe que las acciones quedan documentadas, lo que fomenta un uso responsable de la cuenta.
Recuperación: si alguien borra o modifica algo por error, puedes identificar qué cambió y cuándo para revertirlo.
Seguridad: ante una sospecha de acceso no autorizado, el registro muestra quién hizo los cambios y desde qué sesión.
Revisar cambios en automatizaciones críticas
Las automatizaciones que cobran, envían correos masivos o actualizan datos sensibles merecen atención especial. Revisa el registro de auditoría después de cada cambio importante en esos flujos y también al incorporar a alguien nuevo al equipo. Si una automatización dejó de funcionar como esperabas, el registro te dice si alguien la modificó y qué se ajustó, ahorrándote horas de investigación.
Con el hábito de revisar los registros, los problemas se explican con datos y tu equipo opera con más confianza.