Las notificaciones dentro del portal son avisos que tu cliente ve al entrar a su espacio: un curso nuevo que le asignaste, una factura pendiente o un mensaje de tu equipo. Funcionan como un centro de novedades silencioso: informan sin interrumpir, a diferencia de un correo o un SMS que llega directamente al teléfono.
Qué avisos recibe el cliente
Dentro del portal, el cliente encuentra avisos de:
Cursos nuevos: cuando le asignas un curso o agregas contenido nuevo.
Facturas y pagos: cuando emites una factura o cambia el estado de un pago.
Mensajes: cuando recibe una respuesta en una conversación contigo o con tu equipo.
Actualizaciones de sus citas: cambios o confirmaciones relacionadas con sus agendamientos.
Combina el portal con correos y SMS
El portal no reemplaza los otros canales: los complementa. La clave es usar cada canal para lo que hace mejor:
Notificación en el portal: para información que puede esperar a que el cliente entre, como el historial de facturas o el avance de un curso.
Correo electrónico: para avisos importantes que el cliente debe registrar, como una factura nueva o un curso asignado.
SMS: solo para lo urgente, como un recordatorio de cita del mismo día o un pago a punto de vencer.
Un buen punto de partida es notificar en el portal todo lo informativo y reservar el correo y el SMS para lo que de verdad requiere acción inmediata.
Cómo no saturar a tu cliente
Evita avisar lo mismo en los tres canales; con dos suele bastar (por ejemplo, portal y correo).
Revisa periódicamente qué notificaciones tienes activas y desactiva las que no aportan.
Antes de enviar una campaña o recordatorio masivo, pregúntate si el cliente ya recibió avisos similares esa semana.
Recuerda que las preferencias de contacto de cada cliente y los canales disponibles pueden variar según tu plan.
Un cliente que recibe avisos únicos y relevantes presta atención a todos; uno que recibe de todo termina ignorándolos. Ajusta, observa y mantén solo lo que ayuda.