Cuando ninguna integración cubre lo que necesitas, existe la vía técnica: la API y los webhooks de Epifanía. Con ellos puedes conectar tus propios sistemas, tu sitio web o bases de datos internas directamente con tu cuenta. No necesitas nada de esto para el uso cotidiano de la plataforma, pero si te gusta lo técnico o trabajas con un desarrollador o una agencia, este artículo te da el mapa.

Conceptos básicos

  • API key: una clave secreta que identifica tu cuenta. Debe incluirse en cada petición que se haga a Epifanía; es la credencial de acceso.

  • Endpoint: la dirección a la que se envían las peticiones. Cada operación tiene la suya; por ejemplo, un endpoint para crear contactos y otro para consultarlos.

  • Webhook entrante: una URL que Epifanía te da para que otros sistemas le envíen datos. Por ejemplo, tu sitio web puede enviar ahí los formularios que capture por su cuenta.

  • Webhook saliente: al revés: Epifanía avisa a una URL tuya cuando algo pasa, como un contacto nuevo o un pago recibido.

Cómo obtener tu clave de API

La clave de API se solicita desde Ajustes, en la sección correspondiente a la API e integraciones. Al generarla, guárdala de inmediato en un lugar seguro, y compártela solo con las personas o sistemas que deban usarla. Junto con la clave tienes disponible la documentación, que describe cada endpoint, sus parámetros y ejemplos de peticiones listos para usar.

Ejemplos de uso

  • Crear contactos desde tu web: si tu sitio tiene su propio formulario, tu desarrollador puede enviar los datos vía API y el contacto aparece en Epifanía al instante.

  • Avisar a tu sistema al pagar: con un webhook saliente, cuando una factura se paga en Epifanía, tu sistema de facturación interno recibe el aviso y registra el ingreso solo.

  • Sincronizar con tu base de datos: mantener al día una base propia con los contactos y sus estados en los embudos.

Seguridad básica de la clave

  • No la incluyas nunca en código visible del navegador ni en repositorios públicos.

  • Usa siempre conexiones cifradas (HTTPS) para enviarla.

  • Si sospechas que se filtró, genera una clave nueva desde Ajustes y actualiza los sistemas que la usan; la anterior queda inservible.

Con la clave en mano y la documentación abierta, tu desarrollador tiene todo para integrar Epifanía con el resto de tus sistemas en pocas horas.