Las integraciones permiten que Epifanía converse con las herramientas que tu negocio ya usa: tu correo, tu calendario, tus anuncios, tu tienda en línea y tu contabilidad. En lugar de copiar datos a mano de una aplicación a otra, la información fluye sola y tu equipo ahorra horas cada semana. Este artículo es el mapa general: dónde se conectan las integraciones, qué tipos existen y qué hacer cuando una deja de funcionar.
Dónde se conectan
Todas las integraciones se administran desde Ajustes → Integraciones. Ahí encontrarás el catálogo completo organizado por categorías, junto con el estado de cada conexión: activa, con error o pendiente de re-autorizar. Cada integración tiene su propia ficha con instrucciones paso a paso; en general, el proceso consiste en iniciar sesión en el servicio externo y autorizar los permisos que Epifanía necesita para funcionar.
Tipos de integraciones
Nativas: construidas y mantenidas por Epifanía, como Google, Facebook, Instagram, TikTok, Shopify y QuickBooks. Son la opción más rápida y estable.
Marketplace: aplicaciones de terceros que se instalan desde el mismo catálogo para funciones específicas.
Zapier y Make: conectores universales que enlazan Epifanía con miles de aplicaciones cuando no existe una integración nativa.
Webhooks y API: la vía para tu desarrollador cuando necesitas mover datos personalizados entre Epifanía y tus propios sistemas.
Cómo elegir la correcta
La regla es sencilla: si existe una integración nativa, úsala, porque es más confiable y recibe soporte directo. Si la aplicación que necesitas no tiene integración nativa, revisa si está disponible en Zapier o Make. Y solo cuando el caso sea muy particular, como sincronizar con un sistema interno propio, entra al terreno de webhooks y la API.
Qué revisar cuando algo deja de sincronizar
Cuando los datos dejan de llegar, revisa en este orden:
Entra a Ajustes → Integraciones y verifica el estado de la conexión afectada.
Si aparece como pendiente de re-autorizar, inicia sesión de nuevo: los permisos pueden caducar por cambios de contraseña o políticas del proveedor.
Confirma que la cuenta conectada sigue activa y con los permisos adecuados en la otra plataforma.
Desconecta y vuelve a conectar la integración para forzar un refresco.
Si el problema continúa, escribe a soporte indicando la integración, la hora aproximada del fallo y qué datos dejaron de sincronizarse.
Con este panorama, ya sabes por dónde empezar: abre Ajustes → Integraciones, explora el catálogo y conecta primero lo que tu negocio usa a diario.