Las suscripciones son la forma más sana de predecir tus ingresos: cobras automáticamente cada período sin perseguir al cliente. En Epifanía puedes crearlas, pausarlas, recuperarlas cuando falla un pago y cancelarlas conservando todo el historial.

Crea una suscripción

  1. Crea un producto recurrente en Pagos → Productos, con su ciclo semanal, mensual o anual.

  2. Véndelo con un enlace de pago, una factura o un formulario de pedido.

  3. Cuando el cliente paga, la suscripción queda activa y se cobrará sola al llegar cada nuevo ciclo.

Pausa y reanuda

Si un cliente te pide tiempo (vacaciones, una dificultad temporal), pausa su suscripción desde su perfil de contacto: no se cobra durante la pausa y, al reanudarla, los cobros retoman su ciclo. Pausar suele ser mejor que cancelar cuando quieres conservar la relación comercial.

Cuando falla un pago

Las tarjetas expiran, se bloquean o no tienen fondos. Cuando un cobro falla, Epifanía reintenta automáticamente en los días siguientes sin que hagas nada. Si el pago sigue fallando:

  1. Revisa la suscripción en el perfil del contacto para ver el motivo del fallo.

  2. Envíale un enlace para que actualice su tarjeta.

  3. Si no responde, decide entre pausar o cancelar.

Cancela sin perder historial

Cancelar una suscripción detiene los cobros futuros, pero el historial de pagos, facturas y conversaciones del cliente permanece intacto en su perfil. Si vuelve más adelante, puedes crearle una suscripción nueva en minutos con toda su información a mano.

Todo visible en el perfil del contacto

En cada contacto encuentras la pestaña de pagos con sus suscripciones activas, pausadas y canceladas, además de sus facturas y transacciones. Ahí mismo puedes pausar, reanudar o cancelar sin buscar en menús.

Avisa de pagos fallidos sin vigilar

Crea una automatización con el disparador de pago fallido: cuando un cobro no pasa, el cliente recibe automáticamente un correo o mensaje con el enlace para actualizar su tarjeta, y tú una notificación para darle seguimiento personal si hace falta. Tu flujo de caja se defiende solo mientras tú te dedicas a vender.