Una comunidad es un espacio donde tus clientes y alumnos conversan, preguntan y comparten resultados, todo dentro de Epifanía y sin depender de grupos externos de mensajería. Se organiza en espacios: salas de discusión por tema, como si cada una fuera una sala separada de un mismo edificio. Las comunidades funcionan solas, pero brillan cuando las combinas con cursos y membresías.
Crea tu comunidad
Ve a Membresías → Comunidades y haz clic en + Crear comunidad.
Nómbrala y escribe una descripción que deje claro quién participa y para qué.
Personaliza la imagen de portada para que se sienta tuya.
Crea tus primeros espacios: por ejemplo, Presentaciones, Dudas del curso y Casos de éxito.
Define la configuración general y publica.
Define quién puede publicar
Dentro de la configuración eliges el nivel de participación:
Todos los miembros publican y comentan: el modo clásico de comunidad viva.
Solo administradores publican: útil para anuncios y contenido oficial, con comentarios abiertos o cerrados según el espacio.
Mixto: espacios de anuncios solo para administradores y espacios abiertos para la conversación diaria.
Combínala con cursos de pago
La comunidad gana valor cuando es parte de tu oferta. Vincúlala a la misma oferta de tu curso o membresía para que, al comprar, el cliente reciba acceso al curso y a la comunidad en un solo paso. Así el comprador no solo consume lecciones: pregunta, comparte avances y se queda por el grupo, lo que reduce cancelaciones en membresías.
Moderación básica
Una comunidad sana se moderan con reglas simples y visibles:
Fija un espacio o publicación con las normas de convivencia.
Revisa publicaciones nuevas con frecuencia durante las primeras semanas.
Elimina contenido que rompa las reglas y escribe al autor por privado explicando el motivo.
Nombra moderadores cuando el volumen crezca; puedes otorgar permisos de moderación a miembros de confianza.
Consejo de arranque: una comunidad vacía asusta. Publica tú la primera pregunta de cada espacio, celebra los logros de los primeros miembros y haz preguntas concretas (¿qué bloque te frenó esta semana?) en lugar de genéricas (¿qué tal todo?).