Cuando una función no existe como bloque nativo, Epifanía te permite insertar tu propio código: HTML para contenido especial, CSS para estilos y JavaScript para comportamientos. Es potente, pero conviene usarlo con orden para no desestabilizar tus páginas.

Dónde pegar el código

Puedes aplicarlo a distintos niveles:

  • Por página: en la configuración de cada página, dentro de las secciones head o body.

  • Por sitio o embudo completo: en la configuración general, para que el código cargue en todas las páginas. Ideal para píxeles de anuncios o herramientas de chat externo.

  • Como bloque o sección dentro del editor, cuando el código genera algo visible, como un mapa o un calculador de precios.

Regla práctica: lo que afecta a todo (seguimiento, chat) va a nivel de sitio; los ajustes puntuales, por página. Así evitas duplicar scripts que interfieran entre sí.

Validación del editor

Al guardar, el editor valida tu código y te avisa si hay errores de sintaxis, como una etiqueta sin cerrar o una llave faltante. Es tu primera red de seguridad: corrige los avisos antes de continuar, y si no encuentras el problema, revisa el código en un validador externo y vuelve a pegarlo.

Scripts que no deben romperse

Los píxeles de publicidad y los widgets de chat externo dependen de un orden de carga correcto. Consejos:

  • Pega los scripts exactamente como te los entrega el proveedor, sin reescribirlos a mano.

  • No cargues el mismo píxel a nivel de sitio y otra vez en cada página: duplicarías los eventos.

  • Si un script necesita un contenedor visible (por ejemplo, el botón de chat), verifica que ese elemento exista en la página donde lo insertas.

Errores comunes tras publicar

¿La página quedó en blanco, un botón dejó de funcionar o los estilos se rompieron después de publicar? Casi siempre el responsable es el último código agregado. Para aislar el problema:

  1. Identifica qué código añadiste o modificaste recientemente.

  2. Desactívalo o elimínalo y vuelve a publicar.

  3. Si la página se recupera, ya encontraste al culpable: corrígelo antes de devolverlo.

  4. Si no, repite el proceso con el siguiente fragmento.

Agrega código de a poco y comprueba después de cada cambio: es la forma más rápida de detectar qué se rompió y cuándo.